La inteligencia artificial podrá ayudar en la predicción del avance de la pandemia y se reforzará la utilización de datos con fines sociales


Según el profesor de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), Luis Miguel Garay, la pandemia de coronavirus ha llegado en un momento de desarrollo de la inteligencia artificial en el que cada vez se generan más datos, ya que contamos con más tecnología para estudiarlos.

Gracias a ello, ya existen modelos de la movilidad humana en cualquier grupo de personas, país, región o ciudad, que es fundamental para saber cómo se difunde el COVID-19: «El confinamiento ha funcionado para contener la pandemia, pero ahora necesitamos saber cómo nos movemos para prever los siguientes escenarios de forma real», ha explicado el profesor.

A través de la inteligencia artificial podemos identificar las zonas con mayor número de casos y observar cómo se mueven las personas dentro de ellas; después se pueden establecer modelos epidemiológicos.

Centrándonos en estos modelos epidemiológicos se puede predecir el número de infectados en diferentes escenarios de movilidad y, a partir de ahí, las necesidades de camas hospitalarias o de puestos de UCI, por ejemplo.

«La inteligencia artificial funciona gracias a los datos que recogemos ahora por medio de muchas iniciativas privadas, en las que colaboran organismos oficiales, y uno de los retos que tenemos es aunar esos esfuerzos y canalizar esa energía», ha afirmado Luis Miguel Garay.

Además, incide en que todos esos datos son anónimos y existe una normativa para ello que puede hacer que se conozcan los movimientos en un grupo de personas, pero sin utilizar su identidad: «No hay motivos para tener miedo del uso que se pueda hacer de esos datos. De hecho, ya los cedemos cuando utilizamos aplicaciones móviles; sin ser conscientes de ello, ya estamos monitorizados«, ha declarado el especialista en inteligencia artificial.