Durante el confinamiento, los espa√Īoles han cambiado la forma de resolver los problemas de salud


Antes de la crisis del coronavirus la mayoría de los pacientes elegía los servicios médicos presenciales para ser atendidos en centros médicos y hospitales. Tras decretarse el estado de alarma, los hábitos se han modificado y ha tomado protagonismo la telemedicina.

Seg√ļn datos obtenidos por SaludOnNet a trav√©s de la venta de servicios m√©dicos en cl√≠nicas y hospitales privados de toda Espa√Īa, el uso de las videoconsultas ha experimentado un aumento del 336% durante las semanas de confinamiento, mientras que las visitas al m√©dico se redujeron un 64%.

En la actualidad, y coincidiendo con la fase de desescalada, el paciente vuelve a preferir la consulta presencial, aunque en muchos centros médicos siguen manteniendo y potenciando la telemedicina, para evitar aglomeraciones.

Las visitas al médico se han reducido un 64% durante el estado de alarma

Medicina General y Psicología a la cabeza

Muchas personas han optado por las videoconsultas siguiendo la recomendación sanitaria de no acudir a centros médicos y hospitales, salvo casos urgentes, y por la rapidez y seguridad que ofrece la telemedicina.

Tanto la videoconsulta como el chat médico han permitido el contacto de pacientes con médicos de familia y especialistas sin esperas y desde casa.

El ahorro de tiempo en desplazamientos y la seguridad que proporciona hablar con un médico en un momento de crisis sanitaria ha convencido a pacientes y a médicos que ven, en este tipo de servicios, un complemento perfecto a la tradicional visita presencial.

El perfil del usuario de servicios de telemedicina ha sido un hombre de 25 a 44 a√Īos, mientras que las personas m√°s j√≥venes han sido, en t√©rminos absolutos, las que menos han demandado este tipo de servicios.

Al médico solo para problemas de salud urgentes

Durante el confinamiento ha habido pacientes que han continuado acerc√°ndose a las cl√≠nicas y hospitales privados que permanec√≠an abiertos, aunque en un n√ļmero muy reducido.

Dentro del grupo de servicios presenciales que no han podido esperar durante el confinamiento, destacan las pruebas diagnósticas relacionadas con ginecología y urología, las revisiones obstétricas y ginecológicas, y las consultas de dermatología; mientras que las cirugías han sido aplazadas hasta que la situación en clínicas y hospitales se normalice.

Más visitas al médico y menos telemedicina durante la desescalada

Desde la semana del 4 de mayo, inicio de la Fase 0, se observa cómo la tendencia ha vuelto a invertirse. Con la desescalada ya en marcha y con la mayoría de centros médicos retomado su actividad, los pacientes han vuelto a comprar servicios médicos presenciales muy por encima de los de telemedicina.