En España, la pobreza se hereda: quien ha nacido y crecido en la pobreza muy probablemente será pobre de adulto. Somos el tercer país de la UE con mayor tasa de pobreza infantil, por detrás de Rumanía y Bulgaria


Según el último informe del Alto Comisionado contra la Pobreza Infantil, la transmisión intergeneracional de la pobreza se observa cuando se ponen en relación el riesgo de pobreza de personas adultas y el origen familiar. Esta relación se mide mediante dos indicadores, la ocupación del padre y la situación económica del hogar durante la adolescencia.

Respecto a la ocupación del padre, los datos muestran que 1 de cada 3 hijos de padres con “ocupaciones elementales” se encuentran en riesgo de pobreza de adultos. En cambio, en los hijos de “directores o gerentes” esta cifra es de 1 de cada 10, más de tres veces menor.

La situación económica del hogar en el que se crece también afecta en gran medida al riesgo de pobreza en la adultez.

Más de la mitad de las personas que crecieron en hogares con una situación económica muy mala padecen riesgo de pobreza en la actualidad.

Por el contrario, solo el 14% de las personas que crecieron en un hogar con una situación económica muy buena sufren este riesgo.

Tener hijos aumenta el riesgo

Tener hijos e hijas es un factor de riesgo para las familias con menos recursos que, en términos relativos, asumen mayores costes de crianza.

Mañana, 17 de octubre, se celebra el Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza. España es el tercer país de la UE con mayor tasa de pobreza infantil, por detrás de Rumanía y Bulgaria.